Desde su llegada, el presidente municipal Roberto San Roman Solana ha sido señalado con acusaciones sin sentido, tratando de denostar la gran proeza que resultó haberle ganado a un cacicazgo que por muchos años mantuvo al municipio en el abandono.
Hoy, por haber viajado con su familia a la inauguración del Mundial 2026 en México, las voces que se niegan a aceptar que Tantoyuca ya eligió otro rumbo, intentan minimizar los grandes avances en materia de infraestructura que, en 6 meses, la administración municipal ha logrado.
El alcalde, como un ciudadano que apoya a la Selección Mexicana pero que además celebra el impacto internacional que significa tener como sede al país para la disputa de varios encuentros deportivos, viajó con recursos propios a CDMX de ida y vuelta, solicitando un permiso sin goce de sueldo al Cabildo; sin los despilfarros acostumbrados de los que ya se fueron y despachó a la ciudadanía que se dio cita en el Palacio Municipal al siguiente día.
En el denominado Gobierno del Pueblo hay un sentido de responsabilidad y respeto por los tantoyuquenses. Hay acciones que se pueden ver y palpar. Hay por fin comunicación vial entre varias comunidades y la cabecera municipal. Hay transformación y bienestar, esa que de la que no solo se habla o promete, se cumple devolviendo a la gente lo que por años le fue negada, una mejor calidad de vida.
Roberto San Román ha ganado tres veces consecutivas en las urnas, porque las personas creen en él, en su honestidad y lo conocen de toda la vida, un modo de vida transparente con el respaldo de una familia trabajadora que viene del pueblo.
El arquitecto continuará avanzando de la mano de la Gobernadora Rocío Nahle, en quién ha encontrado un gran apoyo para sacar del rezago a Tantoyuca; seguirá sumando con el Estado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, siendo parte del segundo piso de la Cuarta Transformación que está en marcha.





















